Tedioso carmín oscuro que por mis piernas escurrres,
corriente tibia de promesas infértiles,
ofrenda de vida ciega, innerte ya frente al olvido,
Misterio rojo de profundos pesares.
Las olas se burlan de mi vientre seco,
Bañando mis pies con grotesco frenesí.
A mis pies llegas, rojo y mortecino
Fluir insensato de mis entrañas sin vida.
Ofrece ahora tu tributo de muerte,
Al mar, donde la vida nació.
Ofrece apenas tu desdicha,
pues tu paso por mi cuerpo
No dejó mas fruto que el dolor.
0 Respuestas a “Cometa sin alas…”