04
Oct
08

¿De qué tienen miedo?

“El culto al diablo se está generalizando y con ello diversos rituales satánicos”

Palabras dichas en una entrevista por el harto conocido padre Fortea, demonólogo y exorcista autorizado de La Iglesia Católica.
El miedo que demuestran las religiones predominantes, no sólo la Católica, puedo llegar a entenderlo,

consideren que si la gente consigue pensar por si misma, tiene ideas propias y capacidad para elegir, es muy posible que los adeptos de sus arcaicas doctrinas desaparezcan. De hecho está pasando, día a día vemos como aumentan las noticias al respecto. Faltan sacerdotes, monjas, devotos, y en general borregos vocacionales que continúen con la fe y enseñanzas católicas. Y eso me alegra enormemente, pues esto demuestra que la población ca

da vez es más inteligente.
Haciendo referencia a la frase emitida por éste personaje quisiera añadir que es más de lo mismo, o diabólico o satánico, una vez más se confunden los términos, por no tener que indicar que éstos vocablos designan una actitud. Parece que aun no se tiene clara la diferencia entre Satán, Lucifer, El Diablo y el Demonio… es curioso como desde la ignorancia se tratan a éstos como el mimo ente.

Algo que me preocupa en sobremanera es la facilidad que tienen algunos colectivos para atribuir actos criminales cometidos por un grupo de desequilibrados. El culto a una religión diferente es un derecho, y esto demuestra intolerancia e intransigencia hacia otros rituales. Que sean diferentes, que se llamen de una forma u otra no tiene que ser motivo para desacreditar a sus integrantes. Curiosamente el satanismo respeta profundamente el resto de creencias, dato que no se puede brindar al catolicismo o islamismo.
Cuándo nos daremos cuenta que el acto de hacer bien o mal corresponde tan sólo a las personas. Ninguna deidad o ente, benévolo o malévolo, de la invención de quien sea tiene esa capacidad, parece ser que es necesario echarle la culpa a alguien de nuestros actos ¿?. Cómo creer en algo inventado por el catolicismo como Satán, harto estoy ya de explicar la etimología de este vocablo y no me digan que un teólogo no la conoce, por favor, está bien ya de tanta hipocresía. No obstante, me extenderé con ésta explicación más adelante.
Yo soy Satanista, y lo puedo gritar a los cuatro vientos si quisiera, pero tan sólo porque no se hace parece que se pugna por una campaña de “descreimiento generalizado”. ¿Realmente es necesario gritarlo?

Hablemos ahora de derechos, es totalmente legítimo que cada individuo profese la religión que le venga en gana, éste es el justo legado de la evolución de las civilizaciones, claro, que éste progreso es otro de los principales enemigos del catolicismo o islamismo. Escudándose en calificaciones tales como la de “secta” es fácil ensuciar la imagen de cualquier grupo que no sea el suyo

“La cultura atea del Occidente moderno vive todavía gracias a la liberación del terror de los demonios que le trajo el cristianismo. Pero si esta luz redentora de Cristo se apagara, a pesar de toda su sabiduría y de toda su tecnología, el mundo volvería a caer en el terror y en la desesperación. Y ya pueden verse signos de este retorno de las fuerzas oscuras, al tiempo que rebrotan en el mundo secularizado los cultos satánicos”

Estas expresiones ofrecidas por una de las caras más ortodoxas del círculo de mando católico, Ratzinger, conforman un claro ejemplo de la intransigencia y pedantería que rige ésta gran secta. Pero ante todo lo que más me llena de rabia es la total impunidad y descaro con la que imponen una doctrina anacrónica, y me reitero en calificarlo como imposición porque así ha sido desde sus orígenes y así parece continuar.
Para más inrri pretenden culpar a los gobiernos laicos europeos de permisivos ante la instauración de doctrinas como la satanista, pero lo que realmente ocurre es que su financiación se ve comprometida (…)

“La mayoría de las sectas satánicas y sus grupos tratan de permanecer ocultas, desconocidas, a no ser para sus miembros y muy pocos más. Prefieren dividirse y subdividirse a formar un grupo numeroso, que, aunque contaría con más fuerza, estaría más expuesto al desvelamiento de sus secretos y a las denuncias, con la consiguiente localización de los centros e identificación de sus adeptos, su represión y disolución”.

Palabras de Manuel Guerra que me llenan de incertidumbre. Para haber tantos y para estar yo tan metido en el tema, por no ponerme ha contar los años que llevo en éste mundo satanista tan odiado por muchos, no conozco ninguna agremiación al respecto, a excepción claro de la no por todos reconocida Church of Satan. Además, no veo razón alguna por la que habría de esconderse. Aún no comprendo que tan terribles escritos hemos de contener en nuestras bibliotecas para andar con tanto secretismo, por lo que sigo sin entender que miedo a disolución hubiéramos de tener.
¿Miedo a la represión? Por suerte ya no vivimos en la edad media y no se estilan la tortura y los autos de fe en las plazas de los pueblos, porque entonces si tendría que tener miedo a oficiar diferente. Hoy por hoy, señores míos, tendrán que ir pensando en que han de convivir con religiones diferentes.

“Por razones tácticas el número de sus miembros suele ser muy reducido (entre 10 y 25), aunque algunas tienen varios grupos. Continuamente aparecen y desaparecen nuevas sectas demoníacas y en muchas ocasiones los miembros de unas no saben de la existencia de otras. Según Guerra el demonismo español está integrado por más de 6.000 personas. De ellas 2.000 pertenecen a sectas, algo más de 1.500 son creyentes en Lucifer, Satanás, etc., y mantienen relación con algunas de las sectas, aunque no estén incorporados a las mismas, y aproximadamente un grupo de 3.000 estaría dividido entre practicantes de magia negra, el ocultismo de signo satánico, el vampirismo o la brujería. El resto lo forman adeptos de la música heavy-metal en su vertiente satanista.”

Ante una afirmación semejante no tengo a menos que soltar una estrepitosa carcajada. Hablan de tácticas como si de una guerra se tratase, me asusta realmente el egocentrismo que demuestra esta gente, por no decir que me preocupa el fanatismo dentro de las filas católicas.

Incido nuevamente y apelo al sentido común de estos señores a la hora de acusar a las sectas de matar niños. No matan las sectas, matan las personas… la psicopatía que refleja un asesino no ha de agremiarse, y ni mucho menos generalizarla en una “secta”. El satanismo es una religión de vida (como mi buen amigo el Rev. Jakob Koshkat indica acertadamente). Además, ¿Cuánta gente ha muerto en nombre de la Iglesia? ¿Cuántos han sido los torturados? Lanzo éstas preguntas conociendo las respuestas.

Saludos cordiales;

SweetPain

Anuncios

2 Responses to “¿De qué tienen miedo?”


  1. octubre 6, 2008 en 10:03 pm

    Que buen artículo.

    Yo también solté una risotada después de leer la afirmación esa!

    Saludos


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


octubre 2008
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Comentarios recientes

Blog Stats

  • 103.374 hits

Top Clicks

  • Ninguna
Anuncios

A %d blogueros les gusta esto: